Un Modo de Vida

Bahá'ís provinentes de distintas etnias y culturas lejanas.
|
Bahá'u'lláh
ensenó
que cada ser humano es "una mina llena de piedras preciosas" que ni
siquiera el dueno conoce, y menos todavía
los demás, y que es de valor inagotable. El
propósito de la vida es desarrollar estas
capacidades en beneficio de la propia vida y
también para el servicio de la humanidad. La
vida en este mundo, segun
Bahá'u'lláh
,
es
como la vida de un niño en el vientre de su
madre: las facultades morales, intelectuales y
espirituales que desarrolle aqui un ser
humano con la ayuda de Dios, serán los
"miembros" y "órganos" que necesitará el
alma para su propio progreso en los mundos
más allá de este terrenal.
En consecuencia, el modo de vida que
procuran cultivar los bahá'ís es aquél que
estimule el desarrollo personal. La oración y
meditación diaria liberan al alma de las
pautas condicionadas y lo abren a nuevas
posibilidades. Participando en proyectos
con personas de diversas procedencias
derriba prejuicios tradicionales. Se evita el
uso del alcohol o de drogas narcóticas,
excepto cuando esten prescritas por razones
médicas, porque estas sustancias acaban
aniquilando la mente. Lo mismo ocurre con
el hábito de la murmuración, que debilita la
confianza entre la gente y arruina el clima de
unidad del que depende el progreso humano.
Los escritos de
Bahá'u'lláh
conceden gran
importancia a la institución de la familia
como base de la sociedad humana. Se
subrayan especialmente la santidad del
matrimonio, el reconocimiento de la
igualdad del marido y la mujer y el uso de la
consulta.
|