Los Bahá'ís y las Naciones Unidas
La Fe Bahá'í enseña
que la verdadera religión promueve la unidad y que la unidad es el
requisito fundamental para lograr la paz
global. "El bienestar de la humanidad," dijo
Bahá'u'lláh,
"su paz y seguridad son inalcanzables
a menos y hasta que su unidad esté
firmemente establecida."
Entre las medidas que la comunidad
bahá'í promueve que contribuyen a la
unidad mundial figuran: una federación de
naciones, una lengua internacional auxiliar,
la coordinación de la economía mundial, un
sistema mundial de educación, un código de
derechos humanos para todos los pueblos,
un mecanismo integrado para la comunicacion
global y un sistema mundial de
moneda, pesas y medidas.
Convencidos de que las Naciones Unidas
representan un gran esfuerzo en pro de la
unificación del planeta, los bahá'ís han
apoyado su trabajo de todas las maneras
posibles. La
Comunidad Internacional
Bahá'í
está acreditada con rango consultivo
ante el Consejo Económico y Social de las
Naciones Unidas (ECOSOC) y el Fondo de
las Naciones Unidas para la Infancia
(UNICEF). Las oficinas de la Comunidad en
Nueva York y Ginebra y los bahá'ís de
muchos países participan con regularidad en
conferencias, congresos y seminarios sobre la
vida socioeconómica de nuestro planeta.
Los sufrimientos que han soportado sus
propios correligionarios como víctimas de la
persecución religiosa han hecho que los
bahá'ís sean especialmente sensibles a las
ensenañzas de
Bahá'u'lláh
sobre los
derechos
humanos.
La
Comunidad
Internacional Bahá'í participa activamente
en las consultas de las Naciones Unidas que
traten sobre los derechos de las minorías,
el estatus de la mujer, la prevención del
crimen, el control de narcóticos, el bienestar
de la infancia y la familia y el movimiento
hacia el desarme.
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